FAQ

Covid-19

Embarazo y coronavirus

De acuerdo con la OMS, "las mujeres embarazadas no parecen tener mayor riesgo de infectarse de SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19. Sin embargo, algunos estudios han demostrado un mayor riesgo de desarrollar COVID-19 grave si se infectan, en comparación con mujeres no embarazadas de edad similar. La COVID-19 durante el embarazo también se ha asociado con una mayor probabilidad de embarazo prematuro.
Además, las mujeres embarazadas o que lo han estado recientemente de mayor edad, con sobrepeso y que tienen enfermedades preexistentes, como hipertensión y diabetes, tienen especial riesgo de padecer COVID-19 grave. Debido a los cambios en sus cuerpos y sistemas inmunológicos, las mujeres embarazadas pueden verse gravemente afectadas por infecciones respiratorias. Por tanto, es importante tomar precauciones para protegerse contra la COVID-19 e informar de posibles síntomas (como fiebre, tos o dificultad respiratoria) a su profesional médico".

De acuerdo con la OMS y los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) de EE. UU., en la actualidad no hay datos suficientes para descartar con certeza la posibilidad de transmisión durante el embarazo o el parto. Sin embargo, hasta la fecha, NO se ha encontrado virus activo en la leche materna, en la sangre del cordón umbilical ni en el líquido amniótico de las madres infectadas. La mayoría de recién nacidos de personas que pasaron la COVID-19 durante el embarazo no tiene COVID-19 al nacer, pero algunos recién nacidos han dado positivo en COVID-19 poco después del nacimiento. No sabemos si estos recién nacidos se infectaron del virus antes, durante o después del nacimiento. La mayoría de recién nacidos que dieron positivo en COVID-19 no tuvo síntomas o fueron leves y se recuperó. Los informes indican que algunos recién nacidos desarrollaron COVID-19 grave.
La OMS y los CCPEEU recomiendan a las embarazadas seguir las medidas de precaución generales:
  • Lavarse periódicamente las manos durante al menos 30 segundos con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón.
  • Mantener la distancia correspondiente con el resto de personas y evitar espacios donde haya mucha gente, así como los medios de transporte público.
  • No debe tocarse la cara, sobre todo los ojos, la nariz y la boca.
  • En caso de que tosa o estornude, cúbrase la boca y la nariz con el codo doblado o utilice un pañuelo. Deseche inmediatamente el pañuelo usado.
  • Limpie y desinfecte a diario las superficies de contacto frecuente.
  • En caso de que vaya a tener contacto con otras personas, llevar siempre mascarilla, por ejemplo, cuando vaya al supermercado a comprar alimentos.

Si tienes fiebre, tos o dificultad respiratoria, acude a un profesional médico pronto. Llama antes de ir a un centro de salud y sigue las instrucciones de las autoridades sanitarias locales.
Llame siempre a su propia matrona, directamente al hospital o al servicio de emergencia para consultar qué debe hacer. En caso de que su ginecólogo/a esté localizable, también puede contactar con él/ella .
Si previamente no ha recibido ninguna instrucción, también en este caso deberá ponerse en contacto con su propia matrona, con el hospital o con el servicio de emergencia.
En caso de que perciba que su bebé se mueve, no tiene hemorragias fuertes, el saco amniótico está intacto y se siente segura, aún puede permanecer un tiempo en casa antes de acudir al hospital.

Actualmente (en agosto de 2021), se están desarrollando varios tipos de vacunas de diferentes fabricantes contra la COVID-19. Algunas ya están homologadas y están siendo utilizadas. El tipo de vacuna que se da depende actualmente de la región en la que te encuentres. En función del país varía también la definición de los grupos de riesgo y las prioridades en el orden de vacunación.
¿Cómo decido si quiero vacunarme?
Para poder valorar qué es mejor para ti, es necesario disponer de información general sobre la vacunación. Decide junto con tu médico/a si en tu caso los beneficios son más que los posibles riesgos que puedas asumir.

La OMS indica que las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de desarrollar COVID-19 grave si se infectan. En la actualidad hay pocos datos disponibles para valorar la seguridad de las vacunas para la COVID-19 durante el embarazo. Sin embargo, en función de la información que tenemos sobre los tipos de vacunas que se utilizan, no hay un motivo concreto para preocuparse. Mientras tanto, la OMS recomienda la vacunación de las mujeres embarazadas cuando las ventajas de la vacunación compensen los riesgos potenciales. Por ejemplo, las mujeres embarazadas con un alto riesgo de infección (como aquellas que trabajan en el sector médico) o con comorbilidades que las sitúan en el grupo de alto riesgo de padecer COVID-19 grave.
Habrá muchas novedades sobre este tema en las próximas semanas y meses, y puedes esperar a recibir información nueva con frecuencia.

Lactancia y coronavirus

Si el estado de salud lo permite (p ej. en caso de padecer la enfermedad de forma leve) y desde el punto de vista médico no hay nada que lo impida, según la OMS se puede seguir amamantando en caso de padecer la COVID-19. Deberá lavarse bien las manos antes y después de dar pecho, y es fundamental que durante el amamantamiento se cubra la boca y la nariz con una mascarilla.

¡No obstante, es imprescindible que repase el procedimiento con su médico o médica!

Sí. No obstante, según la información de la que disponemos actualmente, el contagio no se realiza a través de la leche materna. En este caso, la madre podrá contagiar al bebé, al igual que a cualquier otra persona, por las gotitas de agua a través de nariz y boca que portan la infección. Lo mismo podría ocurrir al alimentar al bebé con biberón. Las gotitas pueden llegar hasta el/la niño/a a través de la tos, los estornudos o la respiración. Es por ello que tanto la OMS como las CCPEEU recomiendan llevar mascarilla cuando se les alimente, y también lavarse las manos a conciencia antes y después de la alimentación. 
Supervisa si tu recién nacido presenta síntomas de COVID-19. Si el recién nacido tiene alguno de estos síntomas, es posible que tenga los síntomas iniciales de COVID-19 u otra enfermedad, y debes ponerte en contacto con tu profesional sanitario.
• Fiebre (una temperatura de 38 °C (100,4 °F) o superior se considera una emergencia)
• Letargo (estar muy cansado o inactivo)
• Moqueo nasal
• Tos
• Vómitos
• Diarrea
• Alimentación deficiente
• Respiración dificultosa o superficial

 El riesgo de infección puede reducirse llevando una mascarilla que cubra la boca y la nariz. La OMS también recomienda lavarse las manos a fondo con agua y jabón, y limpiar y desinfectar con frecuencia las superficies que se tocan constantemente.
Además, debes mantener distancia con otras personas y evitar los espacios concurridos. Lleva una mascarilla donde no sea posible mantener una distancia física suficiente con los demás.

Aunque a día de hoy no está del todo claro si la COVID-19 puede transmitirse al/a bebé a través de la leche materna, de acuerdo con los CCPEEU y la Academy of Breastfeeding Medicine (Academia de Medicina de la Lactancia Materna de EE. UU.), según los estudios disponibles actualmente NO se ha podido demostrar la presencia de coronavirus en la leche materna. 
Como los pocos estudios disponibles no han podido demostrar que haya coronavirus en la leche materna (CCPEEU, Academy of Breastfeeding Medicine (Academia de Medicina de la Lactancia Materna de EE. UU.)), siga simplemente las recomendaciones generales para la conservación de la leche materna:
Descripción general: Conservar leche materna
  • A temperatura ambiente 4 horas
  • En el frigorífico (0-4°C) Hasta 3 días
  • Congelador (-20°C) 3 meses

Bebé y coronavirus

De acuerdo con  Unicef y los CCPEEU, sabemos que es posible que las personas de cualquier edad se infecten del virus y lo transmitan, aunque las personas de mayor edad o aquellas con enfermedades preexistentes parecen tener más probabilidad de desarrollar una enfermedad grave. Puesto que seguimos aprendiendo sobre cómo afecta la COVID-19 a los niños, no podemos decir con certeza de una infección por COVID-19.
Sin embargo, los niños (al igual que los adultos) con problemas existentes de pulmón e inmunodeprimidos por otras enfermedades tienen un mayor riesgo de sufrir COVID-19 grave.


La OMS recomienda que los padres tomen precauciones al interactuar con su bebé. Debes lavarte las manos antes y después de tocar al bebé y mantener todas las superficies limpias. Se aconseja a los padres con síntomas de COVID-19 que lleven una mascarilla sanitaria durante los contactos con el bebé.
Siempre debes buscar atención médica temprana, si tu niño o tú tenéis fiebre, tos, dificultad respiratoria u otros síntomas de COVID-19.
Según los datos actuales y según ScienceDirect, el virus sobrevive hasta 9 días en superficies lisas a temperatura ambiente. Subsiste de media de 4 a 5 días. No obstante, el frío o la humedad pueden prolongar el periodo de supervivencia. 
El coronavirus puede eliminarse a través de una limpieza y desinfección profundas
El coronavirus es más contagioso que otros patógenos, por lo tanto, se recomienda también un plus de higiene en el caso de chupetes, biberones, etc. Es muy sencillo llevar a cabo la esterilización antes de cada uso: algunos biberones como los MAM Easy-Start Anti ColicTM disponen de una función de esterilización integrada y los chupetes MAM se pueden esterilizar muy fácilmente en el microondas en su propia caja. Este método no solo es rápido sino que además requiere un gasto energético menor que hervir. 
Los padres también deben lavarse las manos a fondo con un producto a base de alcohol o con agua y jabón antes y después de la esterilización. Llevar una mascarilla reduce los riesgos de una transmisión potencial del virus a chupetes, biberones y sacaleches mientras se están esterilizando.