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Scientific Article

La recuperación postnatal no es un curso, sino una tarea para toda la vida

Un llamamiento a favor de un enfoque más consciente del suelo pélvico.

Kerstin Lüking, matrona y periodista (DE)


Los trastornos del suelo pélvico tras el parto son frecuentes, pero a menudo siguen siendo un tema tabú. Por ello, resultan aún más importantes las medidas de sensibilización precoz, el apoyo preventivo y su integración en la vida cotidiana. Estos factores son cruciales para la salud y la calidad de vida de las mujeres.

Una de mis antiguas pacientes se puso en contacto conmigo dos años después del nacimiento de su hijo. Me comentó que experimentaba incontinencia urinaria de esfuerzo al correr, reír o estornudar. Como consecuencia, ha ido evitando cada vez más la actividad física y su mundo se ha ido reduciendo progresivamente.

Casos como este no son aislados. Los encontramos en la práctica diaria con más frecuencia de la que podríamos pensar.

Alrededor del 25 % de las mujeres en Alemania están afectadas por incontinencia urinaria u otros trastornos del suelo pélvico.¹ Los estudios también muestran que una proporción significativa de mujeres desarrolla disfunción del suelo pélvico durante el periodo postnatal.³ A nivel mundial, hablamos de más de mil millones de mujeres afectadas.³

La incontinencia de esfuerzo es la forma más común, seguida de la incontinencia de urgencia. En casos graves, especialmente tras traumatismos obstétricos importantes, también puede aparecer incontinencia fecal.⁴

Y, sin embargo, este tema sigue abordándose con demasiada poca frecuencia de forma proactiva en la atención rutinaria.

El suelo pélvico como sistema funcional

Esto hace aún más importante observar de cerca el propio suelo pélvico: se trata de un sistema finamente coordinado de músculos, fascias y tejido conectivo, que desempeña un papel central en la continencia, el soporte de los órganos y la estabilidad del core.

Además de los factores de riesgo conocidos, como la debilidad del tejido conectivo, la obesidad o los cambios hormonales, también influyen factores obstétricos.³ Entre ellos se encuentran las posiciones de parto restrictivas, el predominio del parto en decúbito supino, los pujos dirigidos y forzados, y los recién nacidos macrosómicos. Estos factores pueden aumentar el riesgo de lesión del suelo pélvico.³

La prevención comienza durante el embarazo

Idealmente, la salud del suelo pélvico debería abordarse ya durante el embarazo.

Sin embargo, en la práctica, muchas mujeres comienzan a desarrollar una comprensión de su suelo pélvico únicamente durante las clases de recuperación postnatal, ya que previamente no se les han explicado las asociaciones clave.⁴

No obstante, la educación precoz puede marcar una gran diferencia. Incluso ejercicios sencillos pueden ayudar a desarrollar una mejor percepción y seguridad corporal.

En mi práctica, suelo recomendar un ejercicio simple que puede integrarse fácilmente en la rutina diaria: mientras se cepillan los dientes, las mujeres deben activar suavemente el suelo pélvico al exhalar, elevarse sobre las puntas de los pies, mantener la tensión brevemente y luego liberarla de forma consciente. Esta secuencia puede repetirse durante todo el cepillado.

También animo a mis pacientes a incorporar el entrenamiento del suelo pélvico en sedestación: sentarse erguidas, colocar un cojín entre las rodillas, activar el suelo pélvico durante la exhalación aplicando una ligera presión y, a continuación, relajar.

La preparación para el parto es igualmente importante. Se debe animar a las mujeres a adoptar posiciones verticales y a seguir su impulso natural de pujo. Los estudios internacionales muestran que las posiciones de parto verticales se asocian con menos intervenciones y, en algunos casos, con menores tasas de traumatismo perineal.⁵

La recuperación es un proceso

Un curso de recuperación postnatal es un primer paso importante, pero no el final.

Una recuperación sostenible requiere integrar la conciencia del suelo pélvico en los movimientos cotidianos. Los estudios muestran que algunos síntomas pueden persistir a largo plazo.² Esto hace que el apoyo temprano y el acompañamiento continuo sean esenciales.

Más que una cuestión física

La disfunción del suelo pélvico suele afectar a múltiples áreas de la vida. Influye en la actividad física, las rutinas diarias y el bienestar psicosocial.³

Los cambios en la salud sexual tampoco son infrecuentes, aunque rara vez se abordan. Los profesionales sanitarios pueden marcar una gran diferencia abordando el tema de forma abierta y sensible.

Algunas preguntas posibles podrían ser:

¿Ha notado cambios en la micción?

¿Presenta pérdidas de orina ocasionales durante esfuerzos?

¿Le gustaría que valoráramos juntas el estado de su suelo pélvico?

La implicación de la pareja también puede ser de ayuda y favorecer la comprensión de la situación individual.

Más que compresas

Las compresas absorbentes pueden proporcionar alivio, pero no abordan la causa subyacente.

El objetivo debe ser siempre mejorar de forma sostenible la función del suelo pélvico.³

Mejorar la atención de forma conjunta

Las matronas desempeñan un papel central en el acompañamiento de las mujeres, no solo por su cercanía, sino también por sus redes profesionales.

Si los síntomas persisten, es recomendable derivar, por ejemplo, a unidades de uroginecología o a fisioterapia especializada.

Los centros interdisciplinarios de suelo pélvico ofrecen excelentes oportunidades en este sentido, ya que reúnen distintas especialidades.

Mirar más allá de las fronteras

Observar otros países pone de manifiesto lo diferente que se aborda este tema.

En Francia, la rehabilitación del suelo pélvico tras el parto forma parte estándar de la atención y se prescribe de manera rutinaria.³ En los países escandinavos, existe un mayor enfoque en una obstetricia orientada al movimiento y en el apoyo a posiciones de parto autodeterminadas.³

Ambos enfoques subrayan la importancia de la prevención precoz y su integración estructurada en la atención habitual.

Conclusión

La salud del suelo pélvico es un aspecto central de la salud de las mujeres.

Para los profesionales sanitarios, esto implica ofrecer educación temprana, abordar el tema con sensibilidad e integrar de forma consciente medidas preventivas en la atención.

Un curso de recuperación postnatal no es el final, sino el comienzo de un proceso. Un suelo pélvico funcional se desarrolla a través de la conciencia, el conocimiento y el acompañamiento continuo.

Y, sobre todo, significa una cosa: una mejor calidad de vida.

Publicado en mayo de 2026. Este artículo se ha elaborado en colaboración con un experto que ha recibido una remuneración de MAM.

Kerstin Lüking

matrona y periodista

Kerstin Lüking lleva 26 años trabajando como matrona y periodista, acompañando a las mujeres en esta etapa tan significativa de sus vidas. En su trabajo profesional, se centra intensamente en los efectos a largo plazo del embarazo, el parto y el posparto en el cuerpo femenino. Como madre de siete hijos, cuenta además con experiencia personal en muchos de estos aspectos y escribe artículos y libros sobre el tema. Con una amplia experiencia profesional y vital, la salud de la mujer es un ámbito que le apasiona profundamente y por el que aboga activamente.

Referencias:

1. Universitätsklinikum Jena. (2024, 4. September). Wenn der Beckenboden nach Schwangerschaft und Geburt gelitten hat. https://www.uniklinikum-jena.de/geburtsmedizin/%C3%9Cber+uns/Aktuelles/Pressemitteilungen/Wenn+der+Beckenboden+nach+Schwangerschaft+und+Geburt+gelitten+hat-pos-0.html

2. Moossdorff-Steinhauser, H. F. A., Berghmans, B. C. M., Spaanderman, M. E. A. & Bols, E. M. J. (2021). Prevalence, incidence and bothersomeness of urinary incontinence between 6 weeks and 1 year post-partum: a systematic review and meta-analysis. International Urogynecology Journal, 32(7), 1675–1693. 

3. González-Timoneda, A., et al. (2025). Prevalence and impact of pelvic floor dysfunctions on quality of life in women 5–10 years after their first vaginal or caesarian delivery. Heliyon, 11(3), e42018. 

4. Lüking, K. (2024). Königin im Wochenbett. Südwest.

5. Gupta, J. K., Sood, A., Hofmeyr, G. J., & Vogel, J. P. (2017). Position in the second stage of labour for women without epidural anaesthesia. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2017(5), CD002006.