La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Nos envuelve como un escudo protector y tiene un impacto significativo en nuestro bienestar general. Regula la temperatura corporal y el equilibrio hídrico y, como interfaz entre el organismo interno y el entorno externo, nos protege contra bacterias, virus y posibles alérgenos.
Su superficie alberga innumerables microorganismos (aproximadamente 10⁶ bacterias por cm²), que en conjunto forman el microbioma cutáneo, un ecosistema complejo que contribuye activamente a la función de barrera natural de la piel.1,2
Las investigaciones de los últimos años han ampliado significativamente nuestros conocimientos sobre el microbioma cutáneo, lo que ha llevado a mejoras en las rutinas de cuidado de la piel. ³ ⁴ Sin embargo, especialmente en lo que respecta al cuidado de los pacientes más jóvenes, todavía persisten numerosos mitos y conceptos erróneos. La dermatitis atópica —también conocida como eczema atópico o, de forma coloquial, neurodermatitis— es la afección más reconocida en la que un desequilibrio del microbioma cutáneo desempeña un papel clave en su patogénesis. Se trata de un trastorno cutáneo inflamatorio crónico y recidivante de origen multifactorial. En su desarrollo influyen una alteración genética de la función de barrera cutánea y una respuesta inmunitaria exagerada. Una característica distintiva es el prurito intenso (picor), que afecta tanto a los pacientes como a sus cuidadores. ⁵ ⁶
Mitos y realidades
Hasta un 20% de los niños de todo el mundo padecen dermatitis atópica; sin embargo, una proporción aún mayor suele mostrar una piel sensible y seca que simplemente requiere cuidados intensivos. ⁷
Mitos persistentes como " la hidratación empeora la sequedad de la piel por habituación " o "los niños con eczema deben bañarse con la menor frecuencia posible", ya no se corresponden con las directrices dermatológicas actuales. Sin embargo, surgen preguntas importantes: ¿cómo debe cuidarse adecuadamente la piel sensible en la infancia ? ¿Es recomendable el baño diario o debería limitarse la exposición al agua? ¿Son beneficiosos los cosméticos naturales y los remedios caseros, o están contraindicados para la piel propensa a las alergias?
Es importante destacar que la piel neonatal sana no requiere necesariamente una hidratación regular. La fina descamación laminar que suele observarse durante las primeras semanas de vida es un fenómeno fisiológico normal. Las evidencias actuales sobre si un tratamiento profiláctico de hidratación constante puede prevenir el desarrollo de dermatitis atópica en lactantes de alto riesgo siguen siendo inconclusas. ⁸ ⁹
Al nacer, la piel delicada de los recién nacidos aún no ha madurado completamente. Está demostrado que los factores naturales de hidratación (NMF, por sus siglas en inglés) alcanzan su maduración total solo durante los primeros años de vida. Por ejemplo, en la zona de las mejillas, la maduración de los NMF no se completa hasta aproximadamente los siete años.¹⁰ Esto explica por qué el característico "eczema de mejillas" se observa con frecuencia en lactantes y niños pequeños, no solo en el contexto de la dermatitis atópica, sino también durante enfermedades infecciosas o períodos de dentición.
Generalmente, la predisposición al eczema se hace evidente a partir del tercer mes de vida. Clínicamente, se observan pápulas palpables, que pueden llegar a excoriarse debido al intenso picor. En general, la piel presenta una tendencia a la sequedad y la aspereza. En la fase aguda, las lesiones pueden exudar y formar costras. En algunos casos, estas costras son gruesas y de color amarillo miel, lo que sugiere una posible infección secundaria por Staphylococcus aureus, que requiere un tratamiento tópico antiséptico o antibiótico específico. ¹¹ ¹²
En estos casos, la evaluación dermatológica inmediata es crucial para establecer la gravedad del eczema, indicar el tratamiento adecuado, controlar la progresión de la dermatitis atópica y descartar posibles casos de maltrato.
Baño terapéutico y cuidados básicos de la piel
El baño terapéutico diario con agua clara es especialmente beneficioso en casos de eczema, ya que ayuda a hidratar la piel, reducir la carga microbiana y eliminar restos de pomadas. La temperatura del agua debe mantenerse relativamente baja, idealmente entre 32-34°C, y no debe superar los 36°C. La duración del baño debe ser breve (recomendación personal: 8 minutos, no más de 10 minutos). Es preferible bañarse con agua clara en lugar de aditivos para el baño, ya que estos pueden aumentar el riesgo de sensibilización alérgica.
Para las zonas del cuerpo más expuestas a la suciedad, como la región glútea, las manos y los pies, puede utilizarse localmente un detergente sintético suave de pH neutro (syndet). Este tipo de limpiador es eficaz pero delicado, y resulta especialmente adecuado para personas con piel sensible o con predisposición a alergias.
Después del baño, se recomienda enjuagar la piel con agua tibia, secarla suavemente (sin frotar ni restregar) y aplicar un producto de cuidado puro (conocido como cuidado básico de la piel) en todo el cuerpo dentro de los dos minutos posteriores, para mantener la hidratación y reforzar la función de barrera cutánea. Realizar la terapia hidratante en este momento permite que los ingredientes nutritivos se absorban de forma óptima, ayuda a fijar la humedad en la piel y fortalece su barrera protectora. Un alto contenido de humedad en la piel favorece la coexistencia de una mayor diversidad de especies bacterianas. El aumento de la diversidad microbiana dentro del microbioma cutáneo resulta beneficioso para el mantenimiento de la salud general de la piel.² ¹³
Selección del producto básico adecuado para el cuidado de la piel
No se puede hacer una recomendación universal en cuanto a la elección de productos básicos para el cuidado de la piel, ya que en la actualidad existe una amplia variedad de fórmulas bien toleradas.
El término "Emoliente PLUS" se refiere a los nuevos productos básicos para el cuidado de la piel que, además, contienen ingredientes bioactivos no farmacológicos. Por ejemplo, lociones cosméticas que incorporan lisados bacterianos, que representan "bacterias beneficiosas" y pueden ayudar a reducir la colonización excesiva por Staphylococcus aureus. Estos productos pueden servir como un valioso complemento al cuidado básico de la piel de los pacientes con dermatitis atópica y se ha demostrado que disminuyen tanto la frecuencia como la intensidad de los brotes.¹⁴ ¹⁵
Los productos para el cuidado de la piel que contienen ceramidas (componentes clave de la función barrera de la piel) también se asocian a un alta satisfacción de los pacientes y a una excelente tolerabilidad.¹⁶
Los cuidados básicos de la piel deben adaptarse siempre en función de las necesidades estacionales, es decir, utilizar una formulación más nutritiva durante los meses de invierno y optar por texturas más ligeras, de rápida absorción, no grasas y no pegajosas durante el verano.
Dado que los niños con dermatitis atópica y/o piel sensible suelen presentar una mayor predisposición a las reacciones alérgicas, es fundamental que los productos para el cuidado de la piel no contengan fragancias ni posibles alérgenos botánicos.¹⁷Aunque los ingredientes de origen vegetal suelen promocionarse como especialmente naturales y suaves, se encuentran entre los alérgenos más potentes¹⁸ y, por lo tanto, deben evitarse estrictamente en el tratamiento de la dermatitis atópica. Como principio general, cuanto más pequeño sea el niño, más ligera debe ser la formulación.¹¹
La hidratación debe ser siempre como una experiencia agradable, esto debe tenerse en cuenta al seleccionar los productos para el cuidado de la piel. Los productos pegajosos que necesitan más de 10 minutos para absorberse y se asocian a un olor desagradable probablemente sean rechazados por la mayoría de los pacientes y no resultan prácticos en el cuidado clínico.
El mito del aceite de coco
En la práctica clínica, con frecuencia me encuentro con familias que hidratan a sus hijos pequeños con aceite de coco puro. Debido a su textura, el aceite de coco sólo puede formar una barrera oclusiva en la superficie de la piel y es incapaz de hidratar adecuadamente las capas más profundas. El resultado: la piel se vuelve aún más seca. Después de una explicación y un cambio en la rutina de cuidado de la piel, suele observarse una mejora del estado de la piel del niño en poco tiempo.
Alivio inmediato del picor
Un consejo práctico para manejar episodios agudos de picor es conservar un tubo del producto básico para el cuidado de la piel en el refrigerador. Aplicar una crema fresca y rica en agua puede proporcionar un alivio inmediato del picor y ayudar a controlar el brote de eczema.
Las compresas de té negro también se utilizan habitualmente como medida adicional en el tratamiento del eczema agudo, debido a sus propiedades antiinflamatorias y deshidratantes.
Es importante destacar que el tratamiento inadecuado de la dermatitis atópica puede ser tan perjudicial para la piel como el uso inapropiado e irresponsable de tópicos que contienen corticosteroides.
La inflamación persistente e incontrolada en la piel deja cambios visibles: con el tiempo, puede provocar un engrosamiento difuso y un aumento de la rugosidad de la piel, así como un comportamiento habitual de rascado.
El objetivo terapéutico central en el tratamiento de la dermatitis atópica es romper el ciclo de picor-rascado, un objetivo que, en manos expertas, puede lograrse con éxito utilizando las terapias disponibles actualmente y los tratamientos sistémicos modernos.
Lo más importante es que los pacientes afectados tengan acceso a profesionales de la salud con conocimientos especializados para el tratamiento efectivo y el apoyo de su condición. En los casos de eczema aparentemente refractario al tratamiento, se recomienda encarecidamente la derivación a un especialista para realizar una evaluación alergológica exhaustiva e identificar los posibles factores desencadenantes. ¹¹
Referencias:
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